El corazón de las tinieblas
El corazón de las tinieblas
El corazón de las tinieblas
El horror, siempre << ¡El horror!>>.
(¿ Contraposición entre idealismo y conveniencia? Entre el idealismo del terror de Robespierre y las intervenciones militares del mercantilismo colonial del Imperio británico y de su heredero natural el Imperio de los Estados Unidos)
Resumen del prólogo de Araceli García Ríos "El corazón de las tinieblas" de Joseph Conrad ( Alianza Editorial de 2006 ) :
<< Es Marlow quien, a través de sus propias sensaciones, va edificando el ambiente - terriblemente agresivo - donde va a tener lugar su enfrentamiento con Kurtz que constituye el punto álgido de esta experiencia.
Marlow, un capitán de barco inglés del que Conrad se vale para contar su historia personal. Conrad lo utiliza para introducir una técnica narrativa nueva en él: la narración dentro de la narración; una técnica que permite al autor situarse al margen, entremezclado con el reducido grupo de asiduos que forman el auditorio fijo de Marlow.
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<< El escepticismo de Conrad no es total. Marlow, que es básicamente su propia proyección en el relato, conserva su integridad hasta el final; la fuerza de los poderes ocultos de la selva no ha sido capaz de conquistarle. El proceso que se produce en Kurtz es diferente. Él no es un comerciante como los demás; no ha llegado a formar parte de su mezquino mundo, se encuentra como Marlow, solo, y solo se tiene que enfrentar a la selva. La diferencia entre Marlow y Kurtz es que Kurtz carece de autocontrol y << su corazón está hueco >>. El encuentro a solas con la naturaleza en estado primitivo, la ausencia de presiones sociales, acaban por dominar a este hombre que no tiene en su interior la capacidad de dominar sus propios instintos. El efecto de la selva en Kurtz es hacerle sucumbir ante la verdad oculta, que le sale al encuentro y le habla en susurros, haciéndole ver lo que hasta entonces había mantenido escondido bajo el manto de los convencionalismos sociales. La carencia de contención hace que Kurtz se deje arrastrar por los instintos salvajes que la selva ha despertado en él, y sólo al final de su vida expresa, en su recapitulación, el terrible descubrimiento de este hechizo que se ha ido apoderando de él: <<¡El horror!. Marlow, a pesar de sus dudas - <<¿podríamos dominar aquella cosa muda o nos dominaría ella a nosotros?>>, consigue llegar incólume hasta Kurtz, pero sufre una derrota parcial en su enfrentamiento con él.
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La resistencia civilizada de Marlow sucumbe parcialmente ante Kurtz, porque Kurtz simboliza la fusión de las tinieblas de la selva con la oscuridad interior del ser humano. Marlow emerge de su viaje consciente de los cambios que ha sufrido; durante su estancia en la selva ha entrado en contacto con la anarquía de la tierra aún no dominada, con los misterios de la humanidad.
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En una ocasión Conrad declaró a Edward Garnett que << antes del Congo yo no era más que un simple animal >>.
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El precio que Marlow debe pagar por las revelaciones que le han sido hechas está simbolizado por la mentira final con que sella la memoria de Kurtz. Nadie puede escapar a los lazos sutiles de los poderes de la oscuridad. Nadie, excepto los peregrinos, que parecen no tener siquiera capacidad para romper el hermetismo de su mezquino universo. Ellos viven sumergidos en ese pequeño mundo que se han creado, lleno de falsedad, de hipocresía, de pequeña ambición, pero exento de toda clase de valores morales.. Resulta irónico que el autor del informe para la Sociedad Internacional para la Supresión de las Costumbres Salvajes >>, la única persona que, en palabras de Marlow. << había venido aquí equipado con ideas morales de alguna clase >>, sea quien tenga que sufrir las consecuencias de haber entrado en contacto demasiado íntimo con la selva, como también resulta irónico que Marlow acuda a Kurtz<< en busca de alivio, realmente en busca de alivio >> en su intento de alejarse de la miseria moral de los peregrinos.
Es Marlow quien, a través de sus propias sensaciones va edificando el ambiente - terriblemente agresivo - donde va a tener lugar su enfrentamiento con Kurtz, que constituye el punto álgido de esta experiencia.
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El episodio absurdo del barco francés que bombardea la maleza, no son más que el anuncio de misterios mayores, de episodios aún más absurdos, de un mundo sin sentido que se oculta detrás de esa prolongada << línea trazada con regla >>. Conrad, desde la distancia que interpone entre su personaje central y los hechos que éste narra, puede sopesar cada palabra, graduar el efecto de sus imágenes - a menudo caleidoscópicas, en ocasiones sincopadas, pero siempre estilizadas - para crear una atmósfera opresiva, cargada de sensualidad en donde todo parece apresado en la densa tela de araña de una inmensa e ininterrumpida jungla que empieza y termina en la desembocadura del Támesis. Por eso en este libro no hay estrictamente hablando, ni principio ni final, porque el final es más que nada, la vuelta al principio, a la noche londinense y también a los orígenes de la civilización. En este medio viscoso desarrolla Conrad el drama prometeico que es la permanente obsesión de toda su obra.
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A pesar de que Conrad se deja quizá arrastrar demasiado por la demencia de su temperamento eslavo, se encuentra ya aquí los primeros elementos de los que se va a servir para la creación de su universo, que, si bien no demasiado amplio es suficiente como escenario de una serie de aptitudes morales antagónicas donde Conrad plasma su peculiar filosifía de la vida >>.
Francis Ford Coppola en "Apocalypse Now" recrea la filosofía de "El corazón de las tinieblas" de Conrad en el contexto de la Guerra del Vietnam. El culmen de la película es el encuentro entre Marlow, el capitán Willard, Martin Sheen y Marlon Brando, Kurtz, en Camboya.
RAE
Peregrino,na
1. adj. Dicho de una persona: Que anda por tierras extrañas.
El autor del informe para la Sociedad Internacional para la Supresión de las Costumbres Salvajes es Kurtz.
¿ Contraposición entre idealismo y conveniencia? Entre el idealismo del terror de Robespierre y las intervenciones militares del mercantilismo colonial del Imperio británico y de su heredero natural el Imperio de los Estados Unidos. ¿Aurea mediocritas?
La variada percepción de las cosas depende del ángulo de visión que adopte el sujeto.
No olviden que Conrad es un peregrino europeo que vivía en el Londres del Imperio británico.
Felipe Botero Quintana, filósofo
Prefacio a ‘El negro del “Narciso”’, de Joseph Conrad:
<<En febrero, marzo y abril de este 2019 se cumplen 120 años de la publicación de El corazón de las tinieblas (o El corazón de la oscuridad) de Joseph Conrad.
Albergué la ambición, tímida al principio y cobrando fuerza con el tiempo, de publicar mi traducción acompañada de un cuerpo de notas que mostrara el contexto histórico de la novela de Conrad en todo su horror –el genocidio de la mitad de la población congoleña y la esclavización de la otra mitad a manos de la administración de Leopoldo II, “rey de los Belgas”, entre 1885 y 1908– y señalara los elementos ideológicos que permitieron la realización de su infamia. Elementos ideológicos racistas y colonialistas que, como intento demostrar en mi edición de la novela, permean el pensamiento de Conrad y subyacen a su novela >>.

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