La Malquerida
La Malquerida
Es curioso como en demasiadas ocasiones las mujeres interiorizaron la cultura imperante forjada por hombres con mas entusiasmo, dedicación y cumplimiento que los hombres; el boca a boca de madres a hijas, el que dirán. En España hasta la década de los 70 del siglo anterior el honor y la honra en sus acepciones tres y cuatro de la RAE:
3. y 4. m. En épocas pasadas o en algunas sociedades, honestidad y recato de las mujeres.
Fue la norma no escrita en el vivir cotidiano. La atmósfera de anhelo de posesión y sometimiento que casi nadie se atrevía a desafiar. Los convencionalismos sociales, las apariencias sociales y la fascinación por las jerarquías como automatismos. Una visión de la realidad con el marchamo masculino.
Una de las voces más emblemática de la literatura universal es la voz de Emma Bovary. No está claro si la frase atribuida a Flaubert:<< Madame Bovary soy yo>> es cierta, de lo que no cabe dudas es que los sueños y los anhelos de Emma Bovary están tamizados por la pluma de Flaubert.
En literatura lo más importante es la verosimilitud de la voz: que lo que narra la novela sea creíble, tenga verdad.¿ La verosimilitud de la voz de Flaubert en Madame Bovary se debe a que la cultura imperante, hegemónica, es masculina y la mujer la ha interiorizado?
No dejo de recordar en la acitud de los criados en La Malaquerida: la implicación es que tanto la naturaleza salvaje del caballo como la inevitabilidad de su eventual subyugación al jinete hacen que el proceso simbiótico sea emocionante para ambas criaturas.
Santiago Ramón y Cajal :<< Existen dos variedades humanas de valor harto desigual. El hombre rebañego, modelado por la tradición y la rutina y el hombre nuevo forjado por la autorreflexión.
En la evolución los genes que se conservan son aquellos que son beneficiosos para la supervivencia de la especie.
En nuestro devenir histórico siempre hemos transitado entre la o pulencia de unos pocos y la abnegación y resignación de una mayoría. El fatalismo inscrito en el ADN. Estaba de Dios que pasara.
La condena y la redención de Raimunda con el marchamo de Jacinto Benavente.
El Siglo de las Luces de las mujeres fue ayer mismo

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