El espacio y el tiempo en la estructura narrativa de Niebla
El espacio y el tiempo en la estructura narrativa de Niebla
Manuel Cifo González, Universidad de Murcia
Breve resumen:
<< Si antes hablábamos de la existencia de dos espacios diferentes, otro tanto podemos decir respecto del tiempo en que se desarrolla la narración de los hechos, pues existen dos líneas temporales diferentes: aquella en la que se desenvuelve el quehacer literario del autor- narrador y el que corresponde a sus personajes.
La mayor parte del relato corre a cargo del novelista Unamuno, quien lo hace sirviéndose del tiempo pasado, lo cual es propio de la narración retrospectiva que se ha visto obligado a escribir, tal y como le pidiera el espíritu de Augusto Pérez cuando se le apareció en el capítulo ... En cambio, las intervenciones de Augusto y Victor se corresponden en su práctica totalidad con el empleo del tiempo presente, el tiempo en que, en la lógica interna del relato, se están desarrollando los hechos, que posteriormente, novelará el escritor-narrador.
La explicación hemos de buscarla en el hecho de que en esta obra literaria, al igual que tantas otras, necesita de dos etapas sucesivas para su elaboración. La primera de ella corresponde a los entes de ficción, para quienes el presente es sinónimo de vida real y actual, con independencia de los antojos o caprichos de la persona que le he dado la existencia. En este sentido, el más claro ejemplo no lo ofrece Augusto Pérez, cuya máxima es la de saberse vivo, como podemos comprobar en el capítulo XXXII de la novela.
La segunda etapa viene marcada por el quehacer del escritor, al cual le compete trasladar al lector las vicisitudes de esos seres por él inventado. De ese modo, y siguiendo la lógica del proceso creador del novelista, el relato de esos acontecimientos debe plantearse desde una evocación retrospectiva. Porque no es únicamente Unamuno quien emplea el tiempo pretérito, sino que los propios personajes hacen lo mismo en situaciones similares, como sucede cuando cuentan hechos concernientes a sus respectivas vidas o cuando se alude a los acontecimientos protagonizados o vividos por algunos de las historias intercaladas .
Así, Víctor Goti se retrotrae unos doce años a la hora de efectuar el repaso de sus experiencias matrimoniales, y don Antonio utiliza la narración en pasado para contar sus peripecias familiares, mientras que las referencias a la que ya considera hija suya aparecen en presente .
El crítico Mario J. Valdés habla de que Niebla “es un juego de espejos, un laberinto de apariencias y simulacro”, en el que se puede hablar de la existencia de cinco círculos concéntricos en dicho laberinto. Dichos círculos serían los siguientes: (1) la realidad textual de quien escribe (consta del prólogo y post-prólogo); (2) la realidad textual del protagonista en la narrativa (comprende del capítulo I al VII); (3) la realidad textual de los personajes como entes de ficción (engloba los capítulos VIII a XXX); (4) la realidad textual del protagonista ante el que escribe (abarca los capítulos XXXI a XXXIII); 85) la realidad textual del protagonista y el que escribe ante el lector (constituido por el epílogo)*
* Miguel de Unamuno, Niebla, ed. de Mario J. Valdés, Cátedra, Madrid, 1982, p. 22.

Comentarios
Publicar un comentario