Intermediación (tutela periodística). Perdida de mediación
Intermediación (tutela periodística). Perdida de mediación
Furia (1936), cuyo título original es Fury, es un drama criminal y thriller dirigido por Fritz Lang y protagonizado por Spencer Tracy, Sylvia Sidney. A través de la historia de Joe Wilson, Lang construye una dura crítica al comportamiento de las masas, el deseo de venganza y la fragilidad de la justicia cuando se deja arrastrar por la opinión pública.
El populacho disfrutaba con los autos de fe y las ejecuciones del Santo Oficio como si de un cine de verano se tratara. Presto coge su silla y se encamina a la plaza para coger un buen sitio. La plaza está abarrotada. Los cuerpos se derriten en las hogueras de las vanidades. El olor a cuerpo quemado y a corazones sedientos de venganza impregnan toda la plaza.
Escribí en 2018
Mandar entre bambalinas
Algunos no saben que la percepción de la realidad de los españoles ha sido cincelada y moldeada por televisiones, radios, periódicos etc., según el establishment establecido. Manejan las audiencias con la misma sabiduría con la que Páulov manejaba el reflejo condicionado en sus perros.
Fritz nos mostró en Metrópolis que las masas no tienen capacidad para distinguir la impostura de la autenticidad y discernir lo que les perjudica y beneficia.
¿ El mediador entre el cerebro y las manos ha de ser el corazón?
Joseph. L. Mankiewicz en «Julio Cesar» muestra la volubilidad de las masas y la relativa facilidad con las que Bruto y Marco Antonio las manipulan.
Francois Richet en «El emperador de París»: El pueblo es soberano y el mayor legado de nuestra revolución. El gentío es un animal feroz al que hay que alimentar, manipular y dominar»
El mundo está lleno de sutilezas: ¿la diferencia entre pueblo soberano y gentío es la obediencia?
¿Las masas son fortalezas vacías, pecios de un naufragio?
Los diseñadores de estrategias para mandar entre bambalinas utilizan a sus escuderos y acólitos, los creadores de opinión, los arietes de nuestra conciencia. La fatalidad de la marionetas es que sólo pueden elegir los hilos que mueve el titiritero. ¿Aceptamos el engaño implícito pero no explícito?
¿ La realidad es sólo una ilusión que está a merced de los caprichos del destino?

Comentarios
Publicar un comentario